Miles de yemeníes participaron ayer en el entierro del gobernador de Saná, Abdelqader Hilal, fallecido junto con otras 140 personas en el bombardeo del sábado 8 contra un funeral en la capital del Yemen, ataque del que se responsabiliza a la coalición árabe dirigida por Arabia Saudí.
Entre gritos de protesta como: "No hay más dios que Alá y los saudíes son enemigos de Alá", los participantes portaron el féretro de Hilal desde la Gran Mezquita, ubicada en el casco antiguo.
