La fase final del juicio político que actualmente afronta la presidenta suspendida de Brasil, Dilma Rousseff, en el que el Senado deberá establecer si la mandataria es finalmente destituida, comenzará el 29 de agosto, informaron ayer fuentes judiciales.
La fecha fue acordada por el presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Ricardo Lewandowski, y su homólogo en el Senado, Renan Calheiros, según un comunicado divulgado hoy por la asesoría de comunicación de la máxima corte.
En una primera votación, de las dos en que el pleno del Senado deberá decidir la suerte definitiva de Rousseff, el proceso destituyente deberá ser apoyado por 41 de los 81 senadores para continuar a la siguiente instancia. De ser así, Lewandosky deberá convocar a una nueva sesión del pleno, para una última votación. En esa última y definitiva instancia, Rousseff podría ser destituida si así lo decide una mayoría calificada de por lo menos 54 senadores.
Si no se lograra esa mayoría, la mandataria sería absuelta y retomaría el poder una vez que sea publicada la sentencia, con lo cual el presidente interino, Michel Temer, volvería a ocupar la Vicepresidencia.
En caso de que el Senado se incline por la destitución, Temer completaría el mandato, que vence el 1 de enero de 2019, cuando le entregaría el poder al vencedor de las elecciones previstas para octubre de 2018.
La defensa de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, suspendida de sus funciones por un juicio político, entregó hoy al Senado sus alegatos de conclusión, en los que insiste en que no cometió delitos que justifiquen su destitución.
Los alegatos finales fueron entregados por José Eduardo Cardozo, quien representa a la mandataria, a la comisión del Senado a cargo del juicio político, que la próxima semana retomará sus audiencias.
