Nuevos combates entre las fuerzas armadas gubernamentales y opositoras estallaron ayer en la capital de Sudán del Sur, Yuba, lo que amenaza el frágil proceso de paz en el país, devastado después de años de inestabilidad y guerra.
Desde el jueves 7, esos intermitentes episodios violentos han acabado con la vida de, al menos, 269 personas, según informaron ayer a EFE fuentes médicas.
Entre las víctimas mortales, se encuentran 190 soldados de las fuerzas de la oposición, 44 del Gobierno y 35 civiles.
La misión de la ONU para Sudán del Sur (Unmiss) informó de que los choques estallaron cerca de una de sus sedes, en el área de Yebel.
El portavoz del presidente Salva Kiir, Ateny Wek, señaló en un comunicado al que hace referencia el diario "South Sudan Tribune", que los nuevos enfrentamientos fueron iniciados por "oficiales radicales de las fuerzas armadas de la oposición", que lidera el vicepresidente Riek Machar.
"Estos grupos están eligiendo la guerra antes que arreglar la situación e intentar salvar al tratado de paz", señaló Ateny, según el periódico.
Asimismo, el portavoz agregó que la situación ya se ha calmado y "está volviendo a la normalidad, ya que el presidente (Salva) Kiir está determinado a mantener la paz con su hermano (Riek) Machar".
Por ello, "urgimos a los ciudadanos a mantener la calma, concentrarse y acomodarse entre ellos, ya que coexistir es una obligación para nuestros ciudadanos, no como cantones tribales, sino como colegas compatriotas".
El responsable gubernamental pidió que no se lleve a cabo ninguna venganza por las muertes que se han producido hasta ahora. Sin embargo, el portavoz de Machar, James Gadet Dak, indicó esta tarde en su perfil de Facebook que la violencia ha vuelto a las calles de Yuba.
Asimismo, negó que las fuerzas opositoras hayan sido las responsables del inicio de los combates. Lo mismo opina el presidente del partido opositor Frente Democrático de Sudán del Sur, David Deshan, que, en declaraciones a EFE por teléfono, acusó a las fuerzas gubernamentales de Kiir de haber comenzado los enfrentamientos.
Por su parte, la misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur (Unmiss por sus siglas en inglés) instó hoy en un comunicado a las partes del conflicto a detener los ataques cerca de sus instalaciones.
También indicó que se siente "indignada" por la reanudación de los combates e informó de que algunos de ellos se están produciendo cerca de sus instalaciones, lo que provocó el desplazamiento de más de mil personas, que buscaron refugio en otras sedes de la ONU.
