El secretario mexicano de Gobernación, Miguel Ángel Osorio, advirtió ayer que se hará uso legítimo de la fuerza si los maestros disidentes no despejan las carreteras del sur del país, y negó que la liberación de los líderes sindicales detenidos esté bajo negociación.
En declaraciones a los medios locales, Osorio informó que ya ha tenido dos reuniones con los miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en las que no han "llegado a nada".
"No veo voluntad de ellos para solucionar absolutamente nada con respecto a los incidentes que se están sucediendo allá en Oaxaca (donde los maestros han realizado bloqueos carreteros que han afectado el abasto de productos básicos) y por ello no hay fecha para otra reunión", explicó.
MAESTROS
La CNTE responsabilizó a la Policía Federal del choque, mientras el Gobierno atribuyó la violencia a grupos radicales infiltrados en el movimiento magisterial.
Enrique Enríquez, líder de la CNTE en la Ciudad de México, dijo ayer a EFE que el diálogo con el Gobierno está abierto, pero lamentó las declaraciones de Osorio, quien ayer prometió a los empresarios de Oaxaca restaurar el orden.
Los miembros de la CNTE piden la derogación de la reforma educativa de 2013, que estableció la evaluación continua del personal docente y puso fin a añejos privilegios sindicales.
