La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, zanjó ayer de manera rápida y específica la crisis de Gobierno abierta a raíz de la sorpresiva renuncia del "número dos" del gabinete, el ministro del Interior, Jorge Burgos, quien fue sustituido por el embajador en Uruguay, Mario Fernández.
"La presidenta de la República ha aceptado la renuncia que por razones personales ha presentado el hasta ahora ministro del Interior y Seguridad Pública, Jorge Burgos Varela", señaló el escueto comunicado oficial en el que al mismo tiempo se daba cuenta del nombramiento de su sucesor.
Durante la breve y emotiva ceremonia de traspaso celebrada en el palacio de La Moneda (sede de Gobierno), Bachelet le pidió ayer al recién nombrado ministro "que concentre su labor en la conducción política del gabinete y en una buena gestión de las políticas públicas". "Estoy segura de que él va a dar lo mejor de sí para que nuestro Gobierno pueda seguir avanzando en el cumplimiento de aquello que la ciudadanía nos pide y que su experiencia va a contribuir a la unidad de nuestra coalición, la Nueva Mayoría", dijo Bachelet.
