El Gobierno, a través de la Cancillería, expresó su rechazo al informe de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, respecto a la situación de Bolivia.
“No aceptamos ese ataque contra Bolivia, porque representa también un ataque contra la democracia por la que el pueblo se ha manifestado”, dice un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La reacción surge después de que, en un informe ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Bachelet manifestó la preocupación del organismo internacional por el procesamiento de exautoridades y personas ligadas al anterior gobierno boliviano.
Para el Gobierno. el informe de Bachelet refleja “subjetividad” y “apreciaciones erróneas sobre la situación de los Derechos Humanos en Bolivia”.
