El Senado brasileño se acercaba ayer a una votación histórica sobre el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff, lo que pondría fin a 13 años de gobierno de izquierda en medio de una serie de crisis que aquejan al gigante latinoamericano.
Hasta el cierre de esta edición (00:00) el debate en la Cámara de Senadores continuaba para que la votación sucediera en la madrugada de este jueves.
Si una mayoría simple de los 81 senadores votaba a favor, Rousseff será suspendida del cargo mientras se realiza el juicio, y el vicepresidente Michel Temer ocupará su puesto hasta por seis meses mientras se decide si la presidenta será, o no, destituida permanentemente.
Los partidarios del juicio político culpan a Rousseff y a su Partido de los Trabajadores, o PT, por la parálisis de la economía y sostienen que el vicepresidente Temer, cuyo partido ha renunciado a la coalición gobernante, representa la única esperanza de reanimarla.
OFICIALISMO
Un grupo de diputados de formaciones de izquierda en Brasil encabezado por el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) anunció ayer una obstrucción sistemática a cualquier proyecto de ley que sea propuesto al Congreso por un eventual gobierno del vicepresidente brasileño, Michel Temer.
"Lo que (Temer) propone para el país es una agenda neoliberal, conservadora, que retirará derechos, pero los diputados del PT estaremos al frente de la lucha para impedir cualquier retroceso", dijo en rueda de prensa el vocero del PT en la Cámara Baja, Afonso Florence, tras una reunión de legisladores de diferentes partidos aliados a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.
El anuncio supone el reconocimiento de la aprobación de la apertura del juicio político destituyente contra la jefe de Estado y su separación del cargo por 180 días, período en que será sustituida por Temer.
Si el juicio, que puede durar meses, concluye con la probable destitución de la gobernante, Temer completará el mandato que vence el 1 de enero de 2019. La apertura del juicio era dada ayer como un hecho debido a sondeos en los que al menos 50 de los 81 senadores han afirmado que apoyan el proceso, una mayoría superior a la de 41 votos necesaria. La posible llegada de Temer al poder pondrá fin a poco más de trece años de gobiernos del PT, que comenzaron en 2003 con la investidura de Luiz Inácio Lula da Silva, quien fue reelegido en 2006, y prosiguieron con Rousseff, elegida en 2010 y reelegida en 2014. El PT, que llegó a ser considerado como el mayor partido de izquierda en América Latina.
