Funcionarios del Ministerio de Transportes japonés visitaron ayer las oficinas de desarrollo de Mitsubishi Motors para abrir una investigación tras desvelarse que la empresa manipuló datos sobre consumo de combustible de algunos de sus modelos.
El personal del ministerio visitó el centro técnico de Okazaki (centro de Japón) para realizar una primera inspección in situ, según informó la cadena pública NHK. El canal también informó de que la administración ha dado de plazo a la compañía hasta el 27 de abril para presentar un informe sobre este falseo de datos, cuyo verdadero alcance aún se desconoce.
También ha pedido a otras empresas del sector reportes sobre métodos utilizados en pruebas de eficiencia ante la posibilidad de que existan más irregularidades.
El caso contribuye a empeorar la reputación del sector, en entredicho tras el escándalo de manipulación de emisiones de Volkswagen, que incluyó un software en 11 millones de coches diesel para que redujeran el volumen de gases contaminantes a expulsar en el momento de ser testados.
