El número de muertos por las fuertes lluvias que desde el sábado afectan al norte de Afganistán asciende a 47 tras extenderse el azote de las inundaciones y riadas a la provincia de Takhar, donde las autoridades vaticinan un aumento en la cantidad de víctimas para las próximas horas.
Al menos, 13 personas murieron, varias de ellas niños, y otras 12 resultaron heridas en la nororiental Takhar desde anoche, informó hoy a EFE el director de la Oficina de Gestión de Desastres regional, Razaq Zenda.
Las precipitaciones destruyeron, además, centenares de viviendas y arrasaron miles de hectáreas de terreno agrícola en diversas partes de la región.
"Tememos que el número de víctimas pueda aumentar en Takhar ya que los equipos de evaluación todavía están trabajando para recabar más información sobre las pérdidas", advirtió Zenda.
