El presidente del Parlamento macedonio, Trajko Veljanovski, firmó ayer los documentos para disolver la cámara y convocar elecciones legislativas para el 5 de junio, unos comicios que el principal partido de la oposición, el socialdemócrata SDSM, aseguró que boicoteará.
"Creo que el proceso electoral contribuirá a un ambiente pacífico y democrático y espero que todos nosotros votemos el 5 de junio dando nuestra confianza a los partidos que nos ofrecen estabilidad y un futuro mejor", dijo Veljanovski.
Las calles de la capital entraron en su tercer día de manifestaciones tras la polémica decisión del presidente Gjorge Ivanov de anular todas las causas judiciales relacionadas con el escándalo de pinchazos telefónicos masivos que lleva desde hace ya un año minando la estabilidad política del país y que salpica a numerosos cargos tanto del partido gobernante, el conservador VMRO-Dpmne, como del SDSM. En la noche del jueves 14 al viernes se produjeron enfrentamientos entre la policía antidisturbios y manifestantes del SDSM frente a la sede del partido gobernante en el centro de la capital.
Los agentes usaron granadas aturdidoras para dispersar la manifestación, según relató a EFE un portavoz del ministerio del Interior, después de que un grupo de personas lanzaran objetos contra el cordón policial.
Los seguidores de los dos principales partidos macedonios protestan porque la decisión del presidente.
