Al menos, 240 personas han muerto en las zonas de Siria donde se aplica el alto al fuego iniciado el 27 de febrero, según informó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
La ONG destacó que entre esas víctimas mortales hay, al menos, 80 civiles, de los que 19 eran menores de edad y 18 menores. Los civiles fallecieron por disparos de francotiradores, bombardeos de aviones de guerra y lanzamiento de cohetes por parte de las fuerzas gubernamentales y facciones armadas.
