El alto al fuego, aceptado por el Gobierno Damasco y la principal alianza opositora siria, entró ayer en vigor a las 00:00 hora local (18:00 hora boliviana), tal y como estipula el acuerdo para el cese de las hostilidades que han pactado EE.UU. y Rusia.
La televisión oficial siria anunció en una nota breve el comienzo del "cese de las operaciones de combate" en el país árabe.
Hasta poco antes de la medianoche, los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los grupos armados de la oposición han continuado en distintas partes del territorio.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos precisó que las autoridades incrementaron sus operaciones durante la jornada de ayer en la población de Daraya, al suroeste de Damasco, donde helicópteros castrenses arrojaron 60 barriles de explosivos.
La oposición ha denunciado que el régimen ha dejado Daraya fuera del acuerdo de alto el fuego, al considerar que en su interior se encuentra el Frente al Nusra, filialsiria de Al Qaeda, lo que los opositores niegan.
Las agresiones también han aumentado en el área de Yabal Akrad, en el norte de Latakia, donde en las últimas horas han muerto cuarenta efectivos del régimen y dieciocho combatientes de facciones armadas.
Durante este viernes, la aviación de Rusia, aliada del Gobierno de Damasco, ha intensificado los bombardeos en distintas provincias como la periferia de su capital y las provincias de Homs, Alepo e Idleb, según el Observatorio.
Las distintas organizaciones armadas han tenido hasta el mediodía del viernes para comunicar a Washington y Moscú su aprobación del alto el fuego.
Del cese de las hostilidades están excluidos los grupos terroristas Estado Islámico (EI) y el Frente al Nusra. La Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), la más importante coalición opositora, confirmó en un comunicado que "los grupos de la oposición moderada armada" se comprometían a respetar la tregua, que durará dos semanas.
