Varios cargamentos con ayuda partieron ayer hacia cinco localidades asediadas en el centro y el norte de Siria, en una acción que la ONU considera como "una prueba" para la voluntad del Gobierno de Damasco de permitir el acceso humanitario.
Un centenar de camiones se dirigieron a Muadamiya al Sham, Madaya y Al Zabadani, en la periferia de Damasco y cercadas por las fuerzas gubernamentales y sus aliados; y a Fua y Kefraya, de mayoría chií y rodeadas por el Frente al Nusra, filial siria de Al Qaeda, y otros grupos armados.
La portavoz regional para la crisis siria de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Linda Tom, dijo a Efe que "se desarrollan operaciones de la ONU y de la Media Luna Roja para entregar a 100.000 personas ayuda que salva vidas" en esas ciudades.
Tom precisó en un correo electrónico que las caravanas humanitarias transportan comida, medicinas y asistencia sanitaria y nutricional.
A última hora de la tarde tan solo habían entrado algunos camiones a Muadamiya al Sham, la población más próxima a la capital siria, y a Madaya.
Desde la primera urbe, un portavoz del Consejo Local opositor, Abu Kenan Dimashqui, explicó a Efe por internet que tres vehículos con comida accedieron hoy a su interior.
Dimashqui describió la situación en Muadamiya al Sham de "peor de lo que uno pueda imaginarse".
"Solo hay un hospital para los 45.000 habitantes y aquí no entra ningún tipo de material médico", lamentó.
Dimashqui agregó que cada día Mudamiya al Sham sufre bombardeos y en su mitad meridional hay combates entre los efectivos gubernamentales y las facciones armadas de la oposición.
Desde Madaya, un activista que se identificó como Firás, confirmó a EFE por internet que los primeros camiones del convoy habían llegado, después de que esta mañana una delegación de la Media Luna Roja Siria entrara para evaluar la situación médica.
