El Gobierno de Estados Unidos dijo ayer tener "una gran confianza" y "una certeza razonable" sobre la muerte del miembro del Estado Islámico (EI) Mohamed Emwazi, conocido como "Yihadista John", quien habría sido objeto de un ataque aéreo estadounidense en la ciudad siria de Al Raqa.
"Es aún un poco pronto. Tenemos una certeza razonable de haber matado al objetivo que intentábamos matar, que era el yihadista John. Tomará algún tiempo, como siempre, declarar formalmente que tuvimos éxito en la operación", afirmó ayer el portavoz del Pentágono en Irak, Steven Warren, en una rueda de prensa transmitida desde territorio iraquí.
Warren insistió en que aún tienen que hacer ciertas "verificaciones" para corroborar la muerte del yihadista, pero aseguró que los sistemas de operaciones indicaron haber alcanzado el blanco de manera exitosa, y el personal encargado de ejecutarlas lo confirmó.
El portavoz indicó que el ataque lanzado con un dron que disparó un misil Hellfire en Al Raqa, feudo del grupo yihadista, fue similar a los que suelen ejecutar las fuerzas aéreas desde que comenzó la operación de la coalición internacional contra el EI hace más de un año.
"Hemos matado a algún alto cargo del EI cada dos días de media. Así que para nosotros esto fue muy rutinario. Ahora, esto es importante porque el yihadista John era una de las estrellas, si quieren llamarlo así, del EI, una de las caras de la organización en muchos sentidos", consideró Warren.
Emwazi, de nacionalidad británica, apareció en los vídeos del EI en los que se mostró la decapitación de los periodistas estadounidenses Steven Sotloff y James Foley, el cooperante estadounidense Abdul-Rahman Kassig, los cooperantes británicos David Haines y Alan Henning, y el periodista japonés Kenji Goto.
Warren explicó que la muerte del terrorista, nacido en Kuwait en 1988, puede suponer "un golpe significativo para el prestigio del EI", pero aclaró que Emwazi no era "una gran figura estratega" ni tampoco un miembro clave en cuestiones operacionales para el grupo yihadista. "Su muerte es significativa para el EI, era una herramienta primaria de reclutamiento para esa organización. Todos estamos familiarizados con esos vídeos horribles de una barbarie absoluta que él publicó atacando a ciudadanos estadounidenses. Era un animal humano y matarlo hace probablemente que el mundo sea un lugar mejor", sentenció el portavoz.
