El oficialismo argentino busca ofrecer una imagen de unidad ante la segunda vuelta electoral tras la llamada de atención de la mandataria, Cristina Fernández, en un mensaje que el aspirante presidencial, Daniel Scioli, interpretó ayer como un "contundente" respaldo a su candidatura.
"El mensaje de ayer de la presidenta fue muy claro y contundente. Convocó a la militancia, que es el corazón de los que defienden estas ideas y estas propuestas. Fue un respaldo claro y contundente. No sé qué quieren interpretar si me nombró o no me nombró. No pierdan más tiempo en ese tipo de conjeturas", dijo ayer Scioli.
El candidato oficialista trataba así de restar importancia a su llamativa ausencia del multitudinario acto encabezado por Cristina Fernández en la Casa Rosada, donde la presidenta pidió a los militantes que no caigan en la división y cierren filas para defender el proyecto kirchnerista ante las elecciones del 22 sin mencionar en ningún momento a Scioli.
"Estoy absolutamente convencido de que todos los sectores que integran el Frente para la Victoria están con nuestra fórmula", aunque unos lo hagan "con más pasión" que otros, apuntó Scioli a medios locales, en referencia al fuego cruzado de los últimos días entre el llamado núcleo duro del kirchnerismo y el "sciolismo".
Scioli explicó que Fernández y él se van "complementando" y recordó que el jueves mantuvo una reunión "de gestión" con un grupo de gobernadores peronistas mientras la mandataria mandaba "mensaje".
El candidato, que no aclaró si se mostrará en público con Cristina Fernández en algún acto electoral antes de los comicios del 22 de noviembre, quiso zanjar la polémica por la ausencia de la presidenta en el búnker del oficialismo tras el revés sufrido en las urnas el pasado domingo y las especulaciones surgidas sobre la falta de comunicación entre ambos. También el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, subrayó que la postura de apoyo de la presidenta a Scioli fue "muy clara" y que, pese a que no lo mencionó durante una intervención que se prolongó más de tres horas, "implícitamente era más que gráfico".
"Por primera vez la Argentina va ir a balotaje", dijo anoche la mandataria, que instó a los militantes a ir "casa por casa, dejando de lado cualquier diferencia" y apartando "a los mediocres que desde afuera o desde adentro intenten dividirnos".
"Hagan como Ulises, átense al palo de la nave y sigan en el viaje porque tenemos que seguir trabajando", afirmó.
"Necesitan dividirnos", agregó la mandataria, "para debilitarnos". "Nos quieren dividir, primero en dos, para ponernos en jaque y ahora en tres para llegar al Gobierno", insistió.
