Los presidentes de Senegal, Macky Sall, y Benin, Boni Yayi, viajaron ayer a Burkina Faso en representación de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao) para mediar en la crisis abierta tras el golpe de estado perpetrado por una parte del Ejército contra el gobierno de transición.Sall, presidente de turno de la Cedeao, y su homólogo de Benin, designado mediador del bloque económico regional en la crisis, llegaron a la capital burkinesa, Uagadugú, poco después del mediodía.Justo a esa hora, la nueva autoridad militar reabría el espacio aéreo y terrestre del país africano, y poco antes anunciaba que el presidente de la transición, el diplomático Michel Kafando, era puesto en libertad.Sin embargo, el militar Isaac Zida, primer ministro del Gobierno de transición, sigue bajo arresto domiciliario, situación en la que se encuentra desde que miembros de la guardia presidencial le retuvieron el jueves 7 junto a Kafando.Los líderes de la Cedeao fueron recibidos en el aeropuerto de Uagadugú por el general Gilbert Diendéré, proclamado ayer presidente del Consejo Nacional de la Democracia, autoridad que se ha hecho con el poder en Burkina Faso a pocas semanas de las elecciones llamadas a culminar su transición hacia la democracia. En la tarde, los mandatarios y el líder golpista se trasladaron a un hotel de Uagadugú, donde se desarrollan las conversaciones para apaciguar las tensiones que han saboteado la buena dirección que había tomado el país tras la salida del exdictador Blaise Compaoré hace casi un año.Aunque todavía no ha trascendido el contenido de las negociaciones, la Cedeao ha condenado la destitución del gobierno de transición y ha exigido la vuelta a la legalidad en Burkina Faso, donde históricas manifestaciones consiguieron desalojar del poder a Compaoré en octubre de 2014.La postura del bloque económico es compartida por otras organizaciones regionales e internacionales, como la Unión Africana y Naciones Unidas, que defienden la vuelta a la senda constitucional."Los miembros de la guardia presidencial involucrados en este intento de desestabilización deberán responder por sus acciones", advirtió hoy la presidenta de la Comisión de la Unión Africana, Nkosazana Dlamini-Zuma.
