Venezuela radicalizó ayer su postura contra el contrabando hacia Colombia y la violencia en la zona fronteriza occidental declarando el estado de excepción en esa área del Estado Táchira por, al menos, 60 días así como la clausura hasta nuevo aviso de los pasos hacía el país vecino por esa entidad.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció estas medidas como necesarias para restablecer la paz y el orden en la zona, decisiones que para la oposición sin embargo buscarían suspender los comicios legislativos de diciembre "ante su inminente derrota" en el caso del estado de excepción.
"(Quiero) anunciar que como parte de las medidas para restablecer el orden, la paz, la tranquilidad, la justicia y una frontera verdaderamente humana he decidido activar un estado de excepción constitucional (...) en los municipios fronterizos Bolívar, Ureña, Junín, Capacho libertad y Capacho independencia", anunció Maduro desde el palacio presidencial de Miraflores.
El miércoles 19, el mismo Maduro reveló que tres uniformados y un civil fueron heridos "con armas largas" por dos motorizados cuando fueron descubiertos tratando de pasar mercancía de forma ilegal hacia Colombia. Las subvenciones a la gasolina -la más barata del mundo- o a determinados alimentos y productos de higiene personal en Venezuela suponen amplios márgenes de ganancias para los contrabandistas y han facilitado esta práctica ilegal, sobre todo hacia Colombia, a través de la frontera de 2.219 kilómetros que comparten ambos países. Maduro puso en marcha una serie de prácticas.
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