En lo que va del año, se reportaron al menos cuatro casos de biocidio en el municipio, de los cuales uno ya concluyó con una sentencia condenatoria y los otros tres avanzan bajo medidas cautelares con detención domiciliaria o restricciones personales.
La información fue confirmada por el responsable de Zoonosis de Potosí, Gustavo León, quien detalló que en todos los hechos las víctimas fueron canes que perdieron la vida por diversas circunstancias atribuidas a la intervención humana.
“Son casos con los que nos hemos topado en el camino, pero el biocidio está prohibido. El Ministerio Público ya se está haciendo cargo de las sanciones correspondientes”, afirmó el funcionario.
Según el diagnóstico de Zoonosis, un denominador común en estos procesos es la total falta de conocimiento por parte de los investigados sobre las drásticas sanciones penales que contempla la normativa boliviana para quienes matan a un animal.
No obstante, León destacó que uno de los hechos más escalofriantes ocurrió tras la agresión de un can a un transeúnte. La dueña del animal decidió matarlo y arrojar su cuerpo a una quebrada. Ante esa situación, el personal técnico se desplazó al lugar para recuperar los restos y practicar una necropsia que esclarezca los hechos.
