La mayoría de las muertes en el fútbol profesional se deben a causas cardíacas (muertes súbitas), mientras que un número mucho más reducido es consecuencia de un impacto físico, como el ocurrido al delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel, fallecido este martes tras recibir un fuerte golpe en el césped.
El suceso tuvo lugar el lunes en el tramo final del partido de la Segunda División entre el Tenerife y el FC Andorra cuando Jesús de Miguel colisionó de forma fortuita con el guardameta visitante, Jesús Owono, en la pugna por un balón dividido. Recibió un fuerte golpe en el pecho, tras el cual entró en parada cardiorrespiratoria.
A pesar de que la mayoría de las tragedias en los campos de juego no fueron causadas por un golpe violento, sino por muerte súbita, arritmias y cardiopatías no detectadas, varios futbolistas fallecieron por un choque o una entrada en el campo de juego.
