La Federación de Trabajadores en Educación Urbana de Potosí (Fteup) marchó por las calles de la ciudad en demanda de que el gobierno atienda la crisis económica que afecta no solo a las familias del magisterio, sino a la población en su conjunto.
El dirigente del magisterio en Potosí, Rolando Garabito informó que todos los días las familias afrontan los efectos de la suspensión de la subvención al diésel.
“Lamentablemente en estos momentos, día a día suben los precios de los productos de la canasta familiar, suben los medicamentos, ha sabido las tarifas del transporte público, ha sabido las tarifas del transporte interprovincial e interdepartamental. Pero lamentablemente nuestros sueldos siguen congelados. En ese sentido no nos vamos a callar y vamos a decirle al gobierno que emita medidas estructurales, económicas las cuales puedan sacar de esta crisis económica a todos los trabajadores”, dijo.
Asimismo, señaló que la lucha es encarada por las familias del país que ven a diario los efectos de la crisis.
Anticipó que vienen días “más difíciles”, porque prevén que la subvención se retirará al resto de carburantes.
“En estos días el gobierno va a decretar que ya no se subvencione la gasolina”, advirtió.
Asimismo, denunció que las familias realizan largas filas para comprar una garrafa de gas licuado.
“Lamentamos que el gobierno no está asumiendo la respuesta necesaria. En ese sentido queremos decirle que atienda a los trabajadores, que atienda a las familias bolivianas”, apuntó.
