Los bloqueos que se extienden por 50 días en el país están generando una crisis económica profunda en Potosí debido a la falta de alimentos, escases de carburantes, imposibilidad de acceder a insumos para los emprendedores y en especial genera una altísima inflación que está afectando al conjunto de la población potosina, así lo advierte la Federación de Empresarios Privados de Potosí (FEPP) a través de su presidente, Aldo Fuertes.
El representante del empresariado potosino advirtió que los bloqueos de caminos afectan directamente al núcleo central de la economía que es la producción y de allí deriva que no se pueda trasladar los alimentos y otros hacia diferentes regiones las que sufren una carencia que incide en el alza del precio de los mismos.
En la ciudad de Potosí algunos alimentos habrían sufrido un incremento de precio del 20 al 150 por ciento en especial aquellos que llegan de otros Departamentos como el pollo, el huevo, el queso, los fiambres y otros.
La dificultad para acceder a los principales alimentos arrastró el precio de otros productos como detergentes, jabones y otros incluso los materiales de construcción, ropa y demás.
La FEPP calcula que debido a la paralización del aparato productivo en general y en especial la minería así como la afectación al transporte, el comercio y el turismo se habría generado una perdida global de más de 3 mil millones de Bolivianos.
Los bloqueos incluso llevaron al comercio de la gasolina en el mercado negro puesto que no existe una provisión normal de ese carburante que está siendo comercializado de forma irregular entre 40 y 50 Bolivianos el litro.
GRAVE
El titular del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, Williams Cervantes, considera que los bloqueos están causando un fenómeno muy grave cual es la inflación ya que en la Villa Imperial prácticamente subió todo.
La autoridad considera que el daño mayor que los bloqueadores están creando en Potosí es que por la menor oferta de alimentos está generando un proceso inflacionario alto que convierte a la Villa Imperial en la ciudad más cara de Bolivia.
