Tori Penso escribió una nueva página en la historia del fútbol mundial. La árbitra estadounidense dirigió este jueves el encuentro entre República Checa y Sudáfrica por el Mundial 2026 y se transformó en la segunda mujer en arbitrar un partido de una Copa del Mundo masculina.
El antecedente más cercano había sido el de la francesa Stéphanie Frappart, quien impartió justicia en el duelo entre Alemania y Costa Rica durante el Mundial de Qatar 2022. Cuatro años después, Penso volvió a romper una barrera en la máxima competencia del fútbol.
La designación tuvo además otro hecho inédito. Penso estuvo acompañada por sus compatriotas Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt, conformando la primera terna arbitral completamente femenina en la historia de los Mundiales masculinos.
La presencia del trío estadounidense representó un nuevo avance en la inclusión dentro del arbitraje internacional. Las tres ya habían trabajado juntas en competencias de primer nivel organizadas por FIFA.
