El mercado Uyuni se ha convertido en una zona marcado por el miedo y la impotencia. Comerciantes denunciaron que la creciente ola delincuencial ha transformado la concurrida zona comercial en una verdadera “zona roja”, donde los antisociales actúan a plena luz del día con una sensación de impunidad que indigna a vecinos y vendedores.
Los dirigentes de los comerciantes exigieron mayor presencia policial y controles permanentes para frenar la escalada de robos que golpea diariamente al sector. Según las denuncias, entre cuatro y cinco personas son víctimas de robo cada jornada, principalmente de teléfonos celulares, sin importar la edad de los afectados.
La molestia y desesperación de los comerciantes llegó a un punto crítico. Advirtieron que, si vuelven a sorprender a un delincuente, podrían tomar la justicia por mano propia debido al cansancio acumulado por la inseguridad constante.
