Se agota el tiempo. Luego de cerca de cuatro años de intentar poner en marcha la planta de tratamiento de residuos sólidos construido en la localidad de Paranturi, a partir de hoy, la Entidad Municipal de Aseo Potosí (EMAP) se enfrenta al reto de que en un plazo no mayor a los 30 días concretar los temas administrativos ante el Gobierno central para consolidar la transferencia y el inicio de operaciones. De acuerdo con el informe ofrecido por el gerente de EMAP, Edgar Magne, existe un convenio en el cual se establece que el vertedero de Karachipampa debe cerrar sus operaciones hasta el 30 de abril de esta gestión.
La Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos de Paranturi, tuvo una inversión de más de 11 millones de dólares, recursos que, en su mayoría, fueron financiados por el Ministerio de Medio Ambiente y Agua, y los gobiernos departamental y municipal. Desde junio de 2022 la Entidad Municipal de Aseo Potosí no puede concretar los trabajos de prueba debido a diferentes factores.
Con el objetivo de consolidar el cierre del botadero de Karachipampa, el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, destinó la suma de 92 millones de Bolivianos que garantizaron la ejecución de los distintos trabajos. De acuerdo con las proyecciones establecidas en el cronograma de trabajo de pre-cierre del botadero municipal que se maneja desde la secretaria de Desarrollo Territorial y Medioambiente, se estableció cuatro módulos de trabajo que se fueron ejecutando en estos años. En el primer módulo se proyectó el enmallado total del vertedero municipal. En segunda instancia esta los trabajos de lixiviado el cual es un tipo de agua que pasa a través de los residuos depositados y que los extrae, disueltos o suspendidos, formando materiales a partir de ellos. El lixiviado está formado por la mezcla de las aguas de lluvia infiltradas en el depósito, otros productos y compuestos procedentes de los procesos de degradación de los residuos sólidos.
