Las amas de casa expresaron su descontento porque los panificadores libres y asociados subieron el precio del pan de batalla de 0.40 centavos de Boliviano a 0,50 argumentando que no estaban recibiendo la harina subvencionada de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa).
Lo lamentable es que el 17 de enero de la presente gestión los panaderos ya habían subido el precio del pan de batalla puesto que desde 2023 estaba vigente el precio en 33 centavos de Boliviano. El peso que debían tener esos panes fluctuaba entre los 50 a 60 gramos lo cual estaba sustentado por una norma municipal, pero los panificadores echaron por tierra en base a un acuerdo con las autoridades nacionales.
En las últimas horas las amas de casa denunciaron que el pan que, se está vendiendo en 50 centavos de Boliviano por unidad, no responde al gramaje acordado con las autoridades nacionales lo cual constituye un atentado a la economía de las familias potosinas.
Las denuncias señalan que los panes cuestan 50 centavos de Boliviano, pero solo pesan entre 30 a 35 gramos lo que significa que existe un engaño a la gente que está comprando ese producto por necesidad y los panificadores aprovechan de esa circunstancia.
Piden que la Intendencia Municipal se ponga a trabajar y sancione a todos los que están elaborando el pan en 50 centavos de Boliviano con un peso menor a los 50 gramos, ya que las normas y convenios hacen referencia a la elaboración de panes de entre 50 a 60 gramos.
Carlos Aldana, dirigente de una junta vecinal, anunció que están evaluando la posibilidad de que en caso de que la Intendencia Municipal no se ponga a trabajar en el control del precio y peso del pan presentarán una denuncia contra el titular de esa repartición, pero también contra la alcaldesa que es cabeza de la institución por incumplimiento de deberes.
