Las amas de casa y dirigentes de juntas vecinales cuestionan el anunciado incremento del precio del pan de batalla de 0.40 a 0.50 Bolivianos debido a que la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) no estaría entregando a los panificadores los cupos de harina subvencionada establecidos.
Ana María Cari es dirigente de su junta vecinal y considera que el incremento en el precio del pan de batalla sería un grave atentado a las familias más pobres que son las que tienen ese producto como parte esencial de su alimentación.
Convocó a los panificadores a tener paciencia y realizar gestiones ante Emapa para que les entreguen la harina, pero no hagan subir el precio del pan de batalla porque eso será quitarle a una madre o un niño pobre una parte de su alimentación.
Carlos Delgado, es trabajador asalariado de taxi y se manifiesta contra cualquier posibilidad de subir el precio del pan de batalla, pero también demanda de las autoridades municipales frenen el proceso de especulación que existe en todos los productos alimenticios bajo el pretexto de la falta de dólares y escasez de carburantes.
