Hulk Hogan, fallecido este jueves a los 71 años de edad, destacó en vida como una leyenda de la World Wrestling Entertainment (WWE), impulsor de la “Hulkmanía”, estrella mediática fuera de los rings y, en sus últimos años, como un fiel aliado del presidente de EE.UU., Donald Trump.
El carismático luchador, cuyo nombre real es Terry Gene Bollea, fue fácilmente distinguible por su peculiar bigote rubio en forma de herradura y su pañuelo siempre a la cabeza, que coronaba un cuerpo portentoso de dos metros de altura, fue uno de los grandes contribuyentes al fenómeno de masas que hoy es la WWE.
Hogan, nacido en Augista (Georgia) y quien murió ayer de un paro cardíaco en su casa en Florida (Estados Unidos), estaba casado con la instructora de yoga Sky Daily.
Su aparición en los rings a finales de la década de 1970, con un físico que se comparó con el del personaje de ficción “Hulk”, dio lugar a la denominada “Hulkmanía” y atrajo a millones de fanáticos a esta industria que mezcla la lucha libre con el entretenimiento.
