El dirigente del Distrito-1, Irineo Bejarano, denunció que a la fecha el 50 por ciento de las cámaras de seguridad estarían fuera de servicio, lo que hace que se incremente de inseguridad en varias zonas de la urbe potosina. Hasta la gestión pasada, el Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, instaló 327 cámaras de vigilancia en las distintas zonas de la ciudad, de las cuales 310 prestan servicio de prolijidad.
Bejarano remarcó que las juntas vecinales se ven atados de manos ante este problema ya que para la compra de una nueva cámara representa quedarse sin recursos para otros proyectos porque cada equipo está valuado en el mercado en 50 mil Bolivianos.
El no funcionamiento de las cámaras hace que los vecinos estén expuestos a varios hechos delincuenciales.
“No se han puesto ya nuevas cámaras, existe varias quemadas a consecuencia de los rayos y que no han sido repuestas por parte de la Alcaldía. Dentro del Distrito 1 tenemos varias cámaras que no están operando lo que hace que el tema de inseguridad sea alarmante para nuestros niños lo que nos llama la atención. A este problema se suma que no existe el patrullaje respectivo por nuestras zonas por parte de la Policía. Somos víctimas de atracos y eso nos preocupa de sobre manera. Una cámara cuesta alrededor de 50 mil Bolivianos y esa situación hace que las juntas destinen sus recursos en otros proyectos”, agregó Bejarano.
