Luego de un ciclo de ausencia de precipitaciones pluviales que generaron que varios municipios se declaren en emergencia por déficit hídrico, desde el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) se anticipó que, a partir de la primera quincena de octubre, se tendrá la presencia del fenómeno de “La Niña”, la cual viene acompañada de lluvias intensas para las regiones del altiplano boliviano.
Si bien la llegada de las precipitaciones pluviales servirá para dar fin a la escasez del líquido elemento, este fenómeno se convierte en un riesgo alto por el elevado volumen de lluvias que se podrían registrar.
Durante al calendario agrario que comprende desde agosto de 2023 a febrero de 2024, la falta de lluvias intensas impactó con una sequía persistente en el altiplano y el sur del país, que afectó además al ganado camélido.
En el caso particular del Departamento de Potosí, la ausencia de lluvias en las cuatro regiones terminó por afectar a la siembra grande de diferentes productos ya que las primeras precipitaciones son vitales para la preparación de los terrenos.
De acuerdo con los datos del Senamhi, la gestión pasada se registró un déficit de lluvias del 65 por ciento, en 2022 entre los meses de agosto a febrero, el promedio de lluvias por metro cuadrado alcanzó los 271.4 milímetros; mientras que, el 2023, en ese mismo periodo, las lluvias solo llegaron a 128.6 milímetros.
“Este año va a ser normal, ya que tendremos la presencia de lluvias, toda vez que el fenómeno de ‘El Niño’ se presentó dos años continuos y este año ya está empezando a formarse el fenómeno de ‘La Niña’, por lo que estamos pronosticando que esta época arranque en el mes de octubre en todas las regiones de nuestro Departamento”, sostuvo el técnico del Senamhi, Freddy Gutiérrez.
