Una pareja de cruceños vivió una historia de desesperación y angustia que salió ayer a la luz pública en Potosí. Las autoridades del Servicio Departamental de Salud (Sedes) abrieron una investigación por la posible retención de una recién nacida en la Clínica La Plata.
Los padres de la niña, enfrentados a la imposibilidad de pagar el exorbitante costo del parto, se vieron forzados a tomar medidas desesperadas para recuperar a su hija.
El caso se hizo público por la intervención del Brazo Social de la Gobernación, luego de que el padre angustiado buscara ayuda desesperadamente.
La familia, que debía pagar 17.000 Bolivianos por una cesárea, se vio envuelta en una espiral de desesperación cuando los médicos, en un aparente gesto de "compasión", redujeron la suma a 15.000 Bolivianos por la atención.
Sin embargo, esa reducción no fue suficiente para aliviar su sufrimiento.
En una desgarradora decisión, los padres tuvieron que dejar como garantía los documentos de su único terreno en Santa Cruz, en un intento desesperado por liberar a su hija.
Martha Condori, responsable del Brazo Social de la Gobernación, expresó su profundo pesar al revelar que este es el tercer caso atendido contra la misma clínica privada.
Condori hizo un llamado urgente a mejorar la coordinación con los médicos de tercer nivel para evitar que más familias sean probablemente sometidas a tan inhumanas presiones económicas.
