Una casa en construcción se convirtió en el epicentro de un voraz incendio que amenazó con consumir también otras propiedades adyacentes en la población de Cantumarca.
Según fuentes policiales, el fuego se desencadenó aparentemente debido al uso imprudente de materiales altamente inflamable que, en cuestión de minutos, se convirtió en un infierno.
En un abrir y cerrar de ojos, las llamas engulleron la estructura, desatando un frenesí de acción desesperada por parte de los valientes uniformados.
Los bomberos admitieron que fue en trabajo de “mucho riesgo” porque se llegó —con mucho esfuerzo— a los lugares inaccesibles donde estaban los “frentes de fuego de muy alta intensidad”.
Con esfuerzo y sacrificio, los bomberos lograron contener el avance del incendio, utilizando agua y una determinación inquebrantable para sofocar las llamas. Sin embargo, las autoridades se mantienen herméticas respecto a las circunstancias exactas que desataron ese infernal suceso.
