En el mundo la demanda de litio aumentará 42 veces hacia el año 2040, respecto a sus valores de 2020 -bajo el escenario de Desarrollo Sostenible (SDS)- según la Agencia Internacional de Energía (AIE) de los Estados Unidos, reportó el secretario ejecutivo de Organización Latinoamericana de Energía (Olade), Andrés Rebolledo Smitmans.
El crecimiento exponencial de la demanda de minerales críticos, especialmente el litio, se ha convertido en un desafío para la comunidad global y, particularmente, para América Latina y el Caribe que, albergan las mayores reservas mundiales, señala el alto ejecutivo en un escrito que publicó la organización internacional.
El efecto inmediato de esta situación, convierte al litio en uno de los minerales más vulnerables a los cambios tecnológicos, alertó Rebolledo.
Otra preocupación que mira el ejecutivo de la Olade en el horizonte, tiene que ver con el suministro de agua dulce, necesario e indispensable, para la producción de litio.
“El proceso de extracción de litio requiere una cantidad significativa de agua, planteando algunas cuestiones sobre la sostenibilidad de su producción”, reflexiona.
La transición energética catapultará la demanda de varios minerales críticos, que será para varios de ellos extremadamente intensiva.
Hoy por hoy, muchos de estos minerales tienen mercados diversificados o no relacionados con el sector energético, como son el níquel o la plata, sin embargo a medida que avancen las transiciones, la demanda de varios de estos minerales crecerá exponencialmente y los consumos destinados a la transición serán mucho más relevantes, comenta.
La región puede aprovechar este contexto para convertir la extracción e industrialización de los minerales críticos en recursos estratégicos. La explotación racional y sostenible, en comunión con las comunidades podría cambiar el paradigma que hasta ahora mantuvo América Latina y el Caribe, anticipa lo que podría suceder, en las próximas décadas.
