La contaminación de los ríos y otros afluentes por labores mineras en el Departamento de Potosí estaría generando un daño irreversible a la producción agrícola en las cuatro zonas de esta parte del país.
La nueva secretaria de relaciones de la Asociación Departamental de Regantes de Potosí, Lisbeth Vargas, hizo conocer que lamentablemente la actividad minera que se desarrolla en el Departamento de Potosí no respeta las normas ambientales por lo que genera daño a la calidad del agua.
En contacto con la prensa, dijo que esa agua ya no sirve para riego por lo que está bajando la productividad en el agro potosino lo cual se constituye en un peligro para la seguridad alimentaria de la región.
En algunas zonas la variedad de productos fue bajando hasta llegar solo a aquellos que pueden resistir el nivel de deterioro del agua y en el caso de la región sud se limitan al maíz y prácticamente están desapareciendo las frutas y otros cultivos.
RESPONSABILIDAD
Los regantes cuestionan a la Gobernación potosina a la cual consideran responsable de otorgar licencias ambientales para que funcionen las operaciones mineras fuera de la norma ambiental.
“Los empresarios mineros tienen la facilidad de sacar las concesiones mineras sin una revisión exhaustiva y hay que llamar la atención a la Gobernación de Potosí con sus fichas ambientales que transgreden la Ley de Minería que dice que no pueden sacar concesiones mineras hasta cinco kilómetros de las tomas de agua y eso no se está cumpliendo en algunos casos incluso están a menos de 100 metros lo que significa una contaminación directa con metales tóxicos contaminantes y peligrosos como por ejemplo el plomo y el mercurio”, indicó Lisbeth Vargas.
Respecto a esa denuncia, el secretario de la Madre Tierra de la Gobernación, Carlos Cruz, pidió que se identifique las operaciones mineras que habrían recibido licencia ambiental sin estar cumpliendo la norma.
