Literalmente en medio de las acusaciones de ambos bandos, los periodistas se convirtieron en las principales víctimas de la polarización nacional en el primer día de la huelga general indefinida.
Los oficialistas les llamaban "pititas" y los opositores les decían "masistas". En lo único que hubo coincidencia fue en llamarles "prensa vendida", desde uno y otro bando. Ambos querían que los informadores mostraran las cosas como ellos las veían.
En medio de todo, hubo un incidente con un equipo de prensa en el que habría intervenido el presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, Marcial Ayali. La versión corresponde al presidente de la Asociación de Periodistas, Manuel Soux, quien afirmó que esa autoridad encabezaba el grupo que ingresó a la plaza y tiró una cámara. Enseguida, él habría acusado a la prensa de "vendida" y de haber propiciado el denominado "golpe de Estado" de 2019.
La entrada de gran cantidad de gente a la plaza principal también puso a prueba a los informadores. Mientras se producían choques verbales, oficialistas y opositores los azuzaban para que reflejen su versión y, si no lo hacían, les acusaban de "vendidos".
Entre los afectados por los incidentes de este lunes está el periodista Dilver Soria cuya chaqueta fue perforada por algún tipo de petardo.
..........
Señor Lector, este es solo un reporte. La información completa está en la edición impresa de El Potosí.
