El intento de fuga de una reclusa embarazada fue frustrado por la custodia férrea que puso la uniformada que la traslada a una clínica para su control ginecológico por el grado de gestación que tiene.
El comandante departamental de la Policía, José Antonio Caviedes, informó que la interna fue identificada como Vaneza Parra Vargas. La mujer tiene una condena de 30 años sin derecho a indulto por el delito de asesinato, cuya sanción se cumple en la cárcel de Cantumarca.
Un hombre, a bordo de una motocicleta, coadyuvó en el intento de fuga cuando la interna estaba por ingresar a la clínica.
"Gracias a la ayuda de un jefe policial que estaba en esa inmediación se evitó que se diera a la fuga", declaró.
El cómplice de Vaneza huyó del lugar al no conseguir el propósito y abandonó su motocicleta en plena vía pública. La custodia fue golpeada con la intención de que suelte a la reclusa; sin embargo, la presunta asesina estaba enmanillada a la mano de la uniformada.
De acuerdo con el informe médico, la policía tiene cuatro días de impedimento por los golpes que recibió. "La policía evitó que se dé a la fuga. En el intento de forcejeo y escapar, la reclusa le generó lesiones", complementó el comandante al señalar que el sujeto, con el que planificó la fuga, aún no fue identificado.
