Un niño de siete años se debate entre la vida y la muerte en el Hospital Daniel Bracamonte por desnutrición aguda grave que le detectaron producto de falta de alimentación.
Los papás del menor son bebedores consuetudinarios, informó la responsable de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, Claudia Heredia, quien intervino para sea internado en terapia pediátrica porque el menor está piel y huesos.
Dijo que el niño ya había sido internado en noviembre pero su madre lo sacó y recientemente empeoró su salud. "La madre, de manera irresponsable y agresiva, lo retiró al menor del hospital. Por no haber concluido con su tratamiento, el niño ha vuelto a ser internado con consecuencias aún más graves", afirmó. Luego dijo que rescataran a los dos hermanos del niño para evitar la desnutrición.
