Sin alcalde ni concejales. Así retornaron a sus labores cotidianas ayer, sábado 14 de septiembre, los pobladores del municipio de Uyuni que mantuvieron un prolongado conflicto exigiendo la renuncia de sus siete autoridades legislativas.
Sin embargo, el Comité Cívico de Uyuni mantiene el estado de emergencia porque dos concejalas, Carmen Gutiérrez (MAS) y Margot Rocha (AQU), presentaron su dimisión alegando presión. El Tribunal Departamental Electoral (TDE) puede enviar esos antecedentes al Ministerio Público para el inicio de la investigación por acoso y violencia política.
Los que sí renunciaron "de forma voluntaria" fueron los concejales Valeria Flores (MAS), Benedicto Machaca (MAS), Mery Calle (MOP), Ricardo López (MOP) y Rafael Ibañez (AS) y, en aplicación a la Ley 482, se prevé habilitar a sus suplentes la semana que viene.
La ingobernabilidad e inestabilidad política en el municipio de Uyuni se originó a raíz de que, en diciembre de 2018, el alcalde titular Vito Mendoza (MAS), fue privado de libertad preventivamente en la cárcel de Cantumarca por la presunta venta de terrenos públicos a particulares.
Desde ese entonces, los concejales cambiaron alcaldesas y alcaldes interinos de manera frecuente, lo que degeneró en la indignación de su gente.
Ahora, el Gobierno Municipal de Uyuni afronta un vacío jurídico que no se había previsto por los dirigentes cívicos. Al quedarse sin concejales el ente deliberante, no existe ningún titular que tome posesión una vez que el Tribunal Departamental Electoral entregue los credenciales a los suplentes.
Se prevé que entre el lunes y martes de la próxima semana se subsanará la documentación.
Entre tanto, el conflicto ingresó en cuarto intermedio hasta concretar la renuncia plena de todos los titulares. El objetivo es que los suplentes elijan al nuevo alcalde interino, hasta las elecciones municipales de febrero del próximo año.
