Los microempresarios de Potosí se declararon ayer en estado de emergencia y anuncian un ampliado en el que pueden definir acciones de protesta y un posible paro.
Así advirtió ayer el dirigente de este sector, Roberto Romero, quien aseveró que se ven afectados por la importación de ropa usada.
Dijo que puede madurar una medida en virtud a que los denominados "ropavejeros" continúan con medidas de presión con la finalidad de que el Gobierno autorice la importación de ropa usada.
"Estas acciones han ido en contra de los microempresarios, antes éramos 800.000 y ahora somos 500.000. Eso supone que se han cerrado las microempresas en Bolivia", aseveró ayer en una rueda de prensa.
Recordó que el Gobierno desembolsó 80 millones de Bolivianos del Fideicomiso con la finalidad de que cambien de rubro y se conviertan en productores pero, según él, ese dinero lo utilizaron para seguir importando ropa usada por la vía del contrabando.
