84 Y 78
AÑOS tienen los ancianos que hoy reclaman como suya la casa que edificaron con sudor y sacrificio durante muchos años.
Un anciano de 84 años pretendió quitarse la vida porque supuestamente su hija mayor le “agobiaba” constantemente porque quiere quedarse con la casa donde viven junto a su pareja, de 78 y su hijo.
La denuncia fue interpuesta en Fiscalía del municipio de Uyuni por violencia familiar y psicológica. El lunes 28 de enero, la pareja de ancianos convocaron a una conferencia de prensa en plena vía pública de esa ciudad turística donde expusieron su situación a los medios de prensa.
En la querella presentada hacen conocer a la autoridad que la pareja procreó dos hijos: una mujer un hombre. Ambos lograron adquirir una casa en la cual vivieron junto a sus hijos hasta que cumplieron la mayoría de edad. Sin embargo, por la avanzada edad de ambos, decidieron hacer un documento de herencia para la transferencia de su bien inmueble, siempre y cuando les dejen vivir en la casa hasta que cierren los ojos.
La hermana mayor, según la relación fáctica, decidió renunciar a la herencia para que el bien inmueble quede en poder de su hermano menor.
Al concretarse esa decisión de la pareja, el hermano menor decidió edificar un hotel en esa ciudad intermedia, cuyo negocio empezó a crecer hasta que el hermano propuso a su hermana ser socios del hotel.
Para el efecto, según la denuncia, la hermana mayor solicitó que se le transfiera el bien inmueble de manera “ficticia” con la finalidad de que presente esos documentos y acceda a un crédito bancario.
Así lo hicieron al firmar la documentación para ese fin. Sin embargo, pasado el tiempo la hermana reclamó como suyo el bien inmueble aduciendo que era la dueña absoluta.
