EL INICIO
El inicio del diálogo fue considerado fructífero porque no existe una oposición al traslado de la feria, pero sí hubo observaciones.
"Ellos (los comerciantes) tienen toda la predisposición de trasladarse, pero no quieren ir a un calvario como lo han vivido hace 30 años atrás".
Así expresó la voluntad de los más de 5.000 comerciantes, el abogado de los feriafranquistas, Richard Alejo. De esa manera se dio inicio al diálogo entre autoridades del Gobierno Municipal de Potosí y dirigentes de los ferigranquistas para el traslado de la "feria popular" a la zona de Villa Banzer.
Del diálogo participaron también los representantes de la Gobernación, Iglesia católica, Poder Judicial, Ministerio Público, Policía Departamental de Potosí y la representante del Defensor del Pueblo.
En primera oportunidad, el burgomaestre potosino, Williams Cervantes, explicó en qué consiste el proyecto de ley municipal para el traslado de los comerciantes hacia el Distrito 10. Explicó que se hicieron cuatro estudios en las avenidas Poleoducto, Canadá, comunidad de Cantumarca y la zona alta, pero todas estas arrojaron un resultado negativo por diferentes circunstancias.
Sin embargo, el de Villa Banzer, el nuevo Potosí, tiene todas las bondades para acoger a los "hermanos comerciantes" y las garantías necesarias de seguridad vial entre otros.
Asimismo, se explicó a los dirigentes de los feriafranquistas el tema jurídico, económico y técnico con el cual se trabajó el proyecto de ley municipal.
"No es saña, no es vendeta, no es enfrentamiento, sino una necesidad por el incremento poblacional", dijo Cervantes.
No obstante, después de la explicación y socialización, los dirigentes de los comerciantes hicieron algunas observaciones al proyecto propuesto.
Ese es el caso, por ejemplo, de la presidenta de la feria, Balvina Vallejo, quien dijo que el costo social para los comerciantes inclusive podría tener ribetes de "relocalización".
