Zulma N. Ch., de 25 años, acusada por doble infanticidio, fue privada de libertad en el penal de Cantumarca, luego de ser dada de alta en el Hospital Bracamonte, nosocomio donde estaba internada por la ingesta de sustancia tóxica a determinarse.
La mujer, que supuestamente quiso suicidarse, luego de que habría envenenado a sus tres hijos, negó toda cargo contra ella. Dos de sus hijos fallecieron casi instantáneamente y una se debate en la vida y la muerte.
La mujer, en declaraciones a la prensa, negó haber envenenado a sus hijos y dijo que los quiere "mucho". Contó que noche antes al día del supuesto infanticidio, les dio de comer manzana y luego pan en su desayuno.
"Mis hijos pataleaban y de ahí ya no recuerdo más", dijo a los medios de comunicación que la entrevistaron.
Su esposo está detenido preventivamente en la prisión por delito de violación.
