El centro de acogida "Niño de Praga" de la ciudad de Potosí recibió ayer alimentos, frazadas, equipos y electrodomésticos de manos del vicepresidente Álvaro García Linera, en el marco del apoyo que brinda el Gobierno a esos establecimientos del país.
El centro de acogida beneficiado alberga a 35 niños de entre cero y 12 años de edad, que estaban en situación de abandono, provienen de matrimonios disueltos o sufrieron maltrato.
"Hemos venido a conocerlos, a saber qué falta, qué necesitan, lo que queremos decirles es que estamos contentos de que estén en el hogar donde tienen atención", mencionó.
García Linera pidió "perdón" a esos menores por la situación adversa que atravesaron y aseguró que si hay niños abandonados es que algo está pasando en la sociedad.
"Una verdadera sociedad es la que cuida a sus niños más que a sus mayores", aseguró.
