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AÑOS tiene la mujer que ahora afronta la justicia por delitos que están inmersos en la Ley 348.
Sandra V. G., de 37 años, fue detenida preventivamente en la cárcel de Cantumarca por prender fuego a las manos de su pequeña hija de siete años por una acusación que su maestra de aula hizo.
La audiencia cautelar de aplicación de medidas cautelares se llevó a cabo en el juzgado cuarto en lo penal, presidida por Roxana Choque.
El representante del ministerio Público hizo la relación fáctica del caso que concitó y preocupó a la población potosina por las características de la agresión física.
La niña tiene diez días de impedimento por las quemaduras de segundo y tercer grado en las dos manos, de acuerdo con el informe que proporcionó el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), capitán Oliver Flores.
Informó que la madre fue aprehendida por un mandamiento de aprehensión que se libró en el Ministerio Público e inmediatamente el caso fue puesto a conocimiento de la autoridad jurisdiccional.
La audiencia se desarrolló ayer por la tarde y, a la conclusión, la mujer fue trasladada a la cárcel pública en un vehículo policial. Entre tanto, Flores informó que la menor está a buen recaudo porque su papá se la llevó a la ciudad de Sucre.
