“Bien clarito estamos indicando: si tiene que correr sangre, va tener que correr”. Así lo advirtió ayer el presidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin), Sandro Lugo. Informó que el sábado 18 de noviembre, un grupo de campesinos de 30 personas bloqueó el acceso a la mina Challajtiri, yacimiento minero que fue concedido por el ministerio de Minería a las cooperativas.
Ese yacimiento minero fue cedido para que las cooperativas mineras migren y dejen de operar en el Cerro Rico de Potosí. Pero, el dirigente, lamentó que haya oposición de los comunarios del lugar.
“Lamentablemente, en el Cerro Rico de Potosí muchos de mis compañeros están falleciendo y están arriesgando su vida por llevar el pan del día a sus casas”, denunció.
Lugo develó que hay empresarios mineros camuflados como originarios que están de tras de esta resistencia para que el yacimiento minero no sea aprovechado por la Fedecomin.
“Estos están haciendo las tratativas con los comunarios y dicen hacer las tratativas previas o consultas y nosotros hemos indicado que somos bolivianos y tenemos derecho de caminar por cualquier territorio del país”, complementó.
Además, precisó que nadie es dueño de los recursos naturales más que el Estado. “Con toda mi gente me voy a replegar a ese lugar”, anunció. Luego señaló que los comunarios ya provocaron a los cooperativistas con la detonación de dinamitas el sábado 18 de noviembre.
