Un nuevo caso de supuesta extorsión y tortura contra un interno de la cárcel de Cantumarca fue denunciado al representante regional del Defensor del Pueblo para que restablezca el respeto a los derechos humanos.
La carta de denuncia fue entregada a las 17:25 del 2 de marzo en esa oficina para que José Luis Miranda interceda para evitar los supuestos abusos que estarían cometiendo algunos delegados del penal.
“Mi persona quiere declarar las torturas y el sufrimiento que llevo desde que ingrese al penal. Es posible que pierda mi vida al hacer esta denuncia”, dice la denuncia que recibió el defensor que, por seguridad, se guarda en reserva su identidad del interno.
No simplemente sería el interno que denunció este supuesto abuso, sino habría más privados de libertad que, para no ser agredidos físicamente, no denuncian a las autoridades pertinentes.
“Me hicieron llamar a la oficina para decirme que debía cancelar la suma de 1.730 Bolivianos, que tenía que ser el balón, limpieza, celdas, ingreso, etc. Y que si no pagaba me iban a dejar en silla de ruedas”, dice la nota de la denuncia.
