El pan de batalla volvió a las tiendas de barrio el pasado miércoles en la mañana pero a un precio de 0,40 centavos de Boliviano la unidad.
El presidente de la Asociación de Panificadores de Potosí, Simón Palma, informó que retomaron su labor habitual pero en medio de un conjunto de dificultades.
Palma indicó que funcionarios de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) están presionando a los panificadores para que firmen un compromiso para no subir el precio del pan a condición de lo cual les entregarían el quintal de harina a 145 Bolivianos.
Además, el personal de la Intendencia Municipal habría acudido a las tiendas y panaderías para demandar que no se suba el precio del pan y se venda en tres unidades por un Boliviano con amenaza de seguirles una acción penal y clausurar los establecimientos de manera definitiva si se modificaba el precio.
Frente a lo que los panificadores califican como "campaña de amedrentamiento" se habría solicitado una reunión con el alcalde Williams Cervantes para que pueda analizar sin apasionamiento la posición de los panificadores que antes recibían el quintal de harina de Emapa en 111,50 Bolivianos y hoy pagan por el mismo producto Bs 145.
Desde la Alcaldía se hizo conocer que con la finalidad de frenar el agio y la especulación se presentó una denuncia contra los dirigentes de los panificadores asociados quienes dispusieron que se suba el precio del pan sin tomar en cuenta las normas que rigen los precios en el municipio, en especial aquellos que son considerados de primera necesidad para la población.
