La sesión del Concejo Municipal de ayer acabó en un escándalo a raíz de las diferencias que surgieron entre concejales por la publicación de una convocatoria para contratar a la máxima autoridad ejecutiva del ente deliberante.
El intercambio de palabras entre la presidenta del Concejo Ximena Prieto y la concejala Cledy Ruiz motivó a la primera mencionada terminar la sesión de manera abrupta.
La conclusión de la sesión fue calificada como autoritario y verticalista por el concejal José Luis Murillo, quien dijo que el reglamento no establece este tipo de convocatoria para contratar personal.
Dijo que debe presentarse una terna de las personas que optan por el cargo y el Concejo debe elegir por la mejor propuesta de trabajo.
Por su parte, la vicepresidenta del ente deliberante, Azucena Fuertes, rechazó las aseveraciones de su similar.
Dijo que la publicación de la convocatoria se hizo con la finalidad de evitar el cuoteo político al interior del Concejo Municipal.
