En diferentes instituciones, talleres, negocios, domicilios, mercados y lugares de trabajo, los compadres fueron festejados por las comadres como preámbulo a la fiesta del carnaval.
De diferentes formas los compadres recibieron el cariño y respeto, con la conocida t’inka, colocando la mixtura y serpentina, jugando con espuma y en la mayoría de los casos, disfrutando de un sabroso plato típico de la temporada.
También fueron festejados en oficinas y centros de trabajo, pero con más fuerza se sintió en las bocaminas del Cerro Rico y los ingenios mineros con la tradicional koa y ch’alla.
La celebración tuvo como característica la ch’alla dedicada a la Pachamama con una variedad de sabrosas bebidas, de diferente color y sinfín de sabores, aunque la música y el baile fueron el condimento para la celebración.
Las comadres alistaron el complemento del festejo con la preparación de platos de la rica gastronomía potosina, con una variedad de sabores o la sazón especial del tradicional picante, la parrillada, la carne al horno y hasta el riquísimo ají de fideo.
Otros prefirieron aprovechar la jornada con los sabrosos sándwich, salteñas y tucumanas, acompañado de una sidra, la cerveza y la chicha, pero con la entrega de la conocida t’inka que lleva el sabroso confite, mixtura y serpentina.
En la plaza principal, el gobernador Juan Carlos Cejas y el alcalde Williams Cervantes, acompañados de varios funcionarios, ofrecieron un agasajo con baile y música autóctona a los trabajadores de varios medios de la prensa. Entre bromas y risas, mixtura y serpentina, compartieron un sabroso ají de fideo.
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