La selección de Marruecos venció este jueves por 3-2 a la de Jordania en la final de la Copa Árabe disputada en Qatar, que se resolvió en la prórroga con un gol de Abderrazak Hamdallah, en un partido en el que el equipo jordano consiguió su mejor clasificación en la historia de la competición.
Marruecos logró su segundo título en el certamen, después del cosechado en 2012 en Arabia Saudí, en una edición en la que ganó cinco partidos y empató uno, en la fase de grupos, para acabar invicta.
Así, Marruecos apartó de su primer título a Jordania, que, a pesar del subcampeonato, sube por primera vez al podio del torneo y mejora el cuarto puesto cosechado en la edición de 1988, en la que fue anfitriona.
El partido por el bronce entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, disputado en el mismo escenario, el Estadio Lusail, tuvo que ser suspendido tras el descanso por el árbitro, el chileno Cristián Garay, debido a las fuertes lluvias que azotaron la ciudad qatarí.
