Real Santa Cruz y Palmaflor anotaron un empate sin goles ayer, resultado que poco ayuda a acercarse a sus propósitos camino a la conclusión de la temporada. Los dos equipos están fuera de la zona de clasificación a los cuartos de final de la Copa, y en el caso del cuadro valluno sigue comprometido con el descenso directo de categoría.
El equipo albo regresó a su escenario sin puntería, dejando que el visitante se lleve un punto, sufriendo un bajón en su rendimiento. Pese a esto, sigue en la zona de premiación en la tabla general. En el lado contrario, las Fieras abrazaron este resultado como si fuera un triunfo, tratando de ocultar su crisis institucional y futbolística.
“Nos vamos con un sabor amargo, porque creo que pudimos un poco más, nos vamos con esa sensación. Rescatar que con diez hombres se hizo difícil y al final nos llevamos un punto que nos sirve”, declaró Richard Spenhay, mediocampista que se colocó al frente del equipo, aportando para encontrar mejores espacios.
